Los chinos santiaguinos, el cambio de contexto y el turismo chamánico

Museo Chileno de Arte Precolombino, Santiago, Chile Uno de los resultados de la investigación que estábamos realizando sobre los bailes chinos del Aconcagua en 1992 fue que me convertí en el primer “chino santiaguino” en la historia de los bailes chinos del Valle del Aconcagua. Luego de 23 años podemos apreciar que este panorama ha cambiado. A partir de la difusión de nuestras investigaciones a través de charlas, clases, documentales y libros, comenzaron a llegar a las fiestas estudiantes de música, antropología, danza, teatro, sociología, etc. Algunos de ellos ingresaron al baile de Pucalán, donde yo chineaba desde 1997. Durante años hubo una participación esporádica, unos pocos permanecieron estables en el baile asumiendo la responsabilidad de salir a todas las fiestas pero la mayoría lo hacía esporádicamente. Estos nuevos chinos comenzaron a salir en Santiago en las marchas políticas (12 de octubre) y expresiones culturales (Fiesta del roto chileno) abriendo un nuevo espacio al contexto tradicional de estos bailes. El año 2013 decidieron formar en Santiago el Baile del Mapocho, que ha asistido a tres fiestas de chinos y sale en las marchas en Santiago. Estos nuevos chinos llevan a amigos a chinear a algunos bailes y “prueban la experiencia de chinear.” Los chinos tradicionales los aceptan porque hay muy pocos chinos y se necesita gente, aunque la mayoría de los que van por primera vez no sabe tocar y sólo hacen número. Se está produciendo eso que llamo el turismo chino. Hay un descubrimiento de los chinos por parte de gente de la ciudad y la puerta está abierta para participar, algo que no había ocurrido nunca. Una minoría de ellos se quedan y se convierten en chinos pero el “turismo chamánico chino” ya es una realidad. Esto, independiente de que claramente hay bailes que se refuerzan muy  bien con los santiaguinos que ya aprendieron a chinear.