Carnavalización de la fiesta

En las grandes fiestas religiosas de la zona norte puede observarse un proceso de diferenciación entre los bailes, que da cuenta de la llegada de una lógica distinta de comprender la fiesta. Este proceso, que comienza alrededor del año 1990 y ocurre con distintos grados, está instalado en el discurso de los propios miembros de los bailes religiosos y hace referencia a la “carnavalización” de la fiesta. Desde la fiesta de Las Peñas en Arica hasta las fiestas de chinos de la V Región, se puede ver la incorporación de un tipo de bailes que provienen del carnaval boliviano (Oruro): las diabladas, las morenadas, los caporales y el tinku. La lógica del carnaval es la lógica de la competencia y por lo tanto enfatiza lo externo, lo visual, impactar sobre el espectador, chocando con la lógica del baile por devoción de los bailes tradicionales. La idea es reflexionar en torno a esta incorporación del carnaval a la fiesta religiosa y en qué medida esto modifica la ritualidad y a las propias agrupaciones de baile.