El repertorio de José Ignacio Triujeque: Prácticas seculares en la Catedral de México entre 1838 y 1850

En 1837 los músicos de la orquesta de la Catedral de México abandonaron su plaza tras una considerable reducción de salarios. Como consecuencia, el cabildo decidió sustituir este organismo con el canto llano y los organistas, y solicitar una orquesta independiente sólo para las ceremonias más importantes, cuyas funciones pocas veces fueron registradas en las actas capitulares. No obstante, se han localizado más de 100 obras en el archivo catedralicio que ostentan las iniciales “J. Y. Triug.e” y diversos pagos efectuados a la misma persona por la participación de su orquesta. A partir de la relación entre estas fuentes es posible atribuir obras que corresponden a la práctica vocal-orquestal en la Catedral de México encabezada por José Ignacio Triujeque entre 1838 y 1850, un músico que contó con su propia agrupación, asumió el liderazgo de esta práctica y seleccionó un repertorio musical. El repertorio de Triujeque brinda un panorama importante sobre la práctica catedralicia en esos años. Es un corpus de obras manuscritas e impresas que integran una miscelánea de géneros litúrgicos para coro a 4 y 8 voces con acompañamiento orquestal, así como oberturas y sinfonías. Sin embargo, mientras el cabildo mostraba un mayor interés en restituir el canto llano por medio de nuevos cantorales y la re-encuadernación de otros ya existentes, el repertorio de Triujeque está permeado de elementos teatrales, de concierto, y de una mayor presencia de compositores locales. Desde esta perspectiva, es posible atribuir estos elementos al proceso de secularización de la sociedad mediados por Triujeque, un individuo con intereses tanto musicales como económicos, y sus músicos, algunos de ellos itinerantes y sin relación directa con la institución. El propósito de esta ponencia es exponer algunos elementos externos al ámbito catedralicio localizados en este repertorio bajo una relación musical e histórica.